Periodismo y realidad
Los medios informativos realizan diariamente su
propia construcción de la realidad social con las
noticias que seleccionan y las opiniones que publican.
(José Miguel Colmenero, 2011)
Hemos escuchado en distintas ocasiones que la objetividad es la base del periodismo, pues debe ser el reflejo fiel de la información o del hecho que sucede.
Sin embargo, el ser humano es subjetivo por naturaleza, por el simple hecho de ser un “sujeto”, así que la objetividad será relativa según su perspectiva.
En este sentido, la objetividad es similar a la percepción de la realidad, donde cada uno de los involucrados en un hecho en particular tendrá su versión y, a pesar de ser el mismo acontecimiento, simplemente por apreciarlo desde ángulos distintos, creará percepciones distintas.
El periodismo es, entonces, aquél oficio que dará a conocer a la comunidad los hechos que se generen en cualquier ámbito y que sean de interés para la misma.
El periodista seleccionará el hecho que dará a conocer y entonces hará una breve recreación de lo sucedido para informar.
Así obtendrá información y deberá representarla y darla a conocer de la manera más fiel posible a la realidad, ayudado de las distintas versiones que ese hecho haya generado.
Como menciona Colmenero (2011) la actividad periodística es una actividad retórica y persuasiva que construye diariamente distintas versiones e interpretaciones de una realidad por medio de técnicas y normas profesionales que fácilmente reconoce el público lector.
Algunos de los elementos que nos permiten identificar la objetividad en los textos periodísticos son el no emitir juicios de valor, no atribuye cualidades y cuenta con fuentes oficiales o de primera mano.
Javier Darío Restrepo (2001) opina que “Si se piensa que el periodista actúa como un guía que, a través de la información, le permite a la sociedad identificar sus propósitos, crece en importancia el deber de ofrecer una información libre”.
En relación a lo anterior, podemos decir que el periodista se convierte en los “ojos” de la sociedad, porque a través de sus publicaciones ésta se entera de lo que ocurre.
Debido a esto, el periodista tiene la oportunidad de manipular la información atendiendo a sus intereses personales o de alguna determinada empresa; sin embargo, en esta situación entra su ética profesional al dar a conocer los hechos tal y como son.
Si bien el periodista no puede conocer todos los aspectos de un hecho, deberá basarse en el mayor número de fuentes oficiales que le permitan acreditar su trabajo con más apego a la realidad.
FUENTES:
Colmenero, J. M. (17 de Agosto de 2011). Cultura. Recuperado el 17 de Marzo de 2012, de Periodismo, persuación y realidad: http://josemiguelcolmenero.suite101.net/periodismo-persuasion-y-realidad-a63699
Restrepo, J. D. (Junio de 2001). La Objetividad Periodística: Utopía y realidad. Revista Latinoamericana de Comunicación CHASQUI 074. Quito, Ecuador.
No hay comentarios:
Publicar un comentario